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jueves, 26 de noviembre de 2015

El gasto en protección frente al desempleo asciende

El gasto en protección frente al desempleo ha ascendido hasta septiembre a 15.644 millones, un 16,9% menos de lo desembolsado hasta el mismo mes del año anterior, según el Ministerio de Empleo. La caída de la factura de la protección por desempleo supone un alivio para las cuentas públicas, pero tiene otra consecuencia: poco más de 2,2 millones de desempleados no perciben ningún tipo de ayuda del Ministerio de Empleo.
Este dato de los nueve primeros meses del año hace prever que el gasto final del seguro contra el paro no solo será mucho menor de lo presupuestado inicialmente (25.000 millones), sino que puede llegar a ser menor de la primera ejecución prevista, hecha para los presupuestos de 2016, cuando se calculó un gasto final de unos 21.500 millones.
La reducción se debe, principalmente, a la caída de la parte más costosa de la factura del desempleo, la de las prestaciones. Esta es la parte contributiva, la primera que se percibe cuando un parado pierde su empleo, y en la que recibe una ayuda mayor. Al ser la mayor, una caída de las prestaciones del 19% arrastra al resto del gasto en desempleo, aunque las reducciones del resto de partidas sean menores.
La reducción del gasto está en consonancia con la significativa caída de la tasa de cobertura, que ha caído hasta el 54,4%. Esta tasa es la más baja de la crisis, un décima por debajo de la marcada en mayo.

Opinión personal

Desde mi punto de vista hay subvenciones que no deberían desaparecer o disminuir pues pueden ser el único sustento que una familia tenga para sobrevivir durante el tiempo en paro de sus integrantes adultos.
Si esta familia no recibe este dinero no podrá pagar sus facturas y por lo tanto correrá el riesgo de ser embargada o de sufrir escasez de recursos primarios, algo que ninguna persona debería pasar.
Esto también afecta negativamente a la economía del país pues el consumo de esta  familia disminuirá notablemente debido a la falta de capital.
Entiendo que la disminución de esta subvención haya supuesto un alivio para las cuentas públicas, pero seguro que estas gastan dinero en algo  que podría suprimirse, algo menos esencial que una familia pueda sobrevivir al día a día en estos tiempos difíciles.
Todos los españoles pagamos impuestos y creo que estos deberían ser usados para ayudarnos los unos a los otros en momento de flaqueza y no para engordar los sueldos de los  altos funcionarios del gobierno.


Paula Paz Poveda  1BSA



sábado, 6 de junio de 2015

Bruselas y el BCE proponen un seguro de desempleo común en 2017.

EL PAÍS 6/6/2015


Coincidiría con la unión bancaria y unión fiscal y la creación de un fondo monetario europeo.
La esperada propuesta de los cuatro presidentes de las instituciones europeas (BCE, Comisión, Consejo y Eurogrupo) para pulir la zona euro está prácticamente lista, e incluye un mecanismo fiscal para luchar contra shocks económicos como el de los últimos años: un seguro de desempleo común desde mediados de 2017. “El euro es un proyecto político”, dice el borrador del texto, “y eso requiere solidaridad en tiempos de crisis”. Bruselas y el BCE descartan cambios de tratados hasta dentro de dos años. Y a partir de ahí, lo quieren todo: unión bancaria y unión fiscal, con la creación de un fondo monetario europeo.
Los jefes del BCE (Mario Draghi), la Comisión (Jean-Claude Juncker), el Consejo (Donald Tusk) y el Eurogrupo (Jeroen Dijsselbloem), más el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, presentarán en apenas unos días el documento que está llamado a definir la evolución de la eurozona en los próximos tiempos. El borrador del texto, al que ha tenido acceso EL PAÍS, combina dosis de ambición y realismo. Los cuatro presidentes han diseñado una hoja de ruta en dos etapas: hasta mediados de 2017 se trata de exprimir al máximo los tratados y de recuperar la senda de la convergencia entre los socios con una especie de Maastricht II. Y a partir de julio de 2017 apuestan por reabrir los tratados —un guiño para el Reino Unido, cuyo referéndum sobre la UE será a finales de ese año— con las medidas más rutilantes.
En especial dos de ellas. Una: los cuatro presidentes proponen una facilidad de gasto de la eurozona para combatir las fases bajas del ciclo económico, que se traducirá en un seguro de desempleo común. Y dos: quieren convertir el Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede) en un fondo monetario europeo para luchar contra las crisis de deuda.
La Comisión ya había sugerido otras veces la posibilidad de activar un seguro de paro europeo. Para los cuatro presidentes, las razones son evidentes: con la política monetaria única, los socios solo pueden ajustarse con dolorosas devaluaciones internas. “Hay que dar pasos para compensar a los Estados miembros por las herramientas de ajuste que han perdido”, dice el texto. Cuando se producen shocks, una zona monetaria “necesita economías flexibles para reaccionar con rapidez”, para lo que hacen falta reformas, pero también requiere mecanismos “para compartir riesgos ante la posibilidad de que los mercados priven a los países de la posibilidad de usar estabilizadores fiscales”.
La propuesta está basada, como casi todo en la UE, en ideas alemanas: en una primera etapa, Bruselas y el BCE apuestan por “corregir las divergencias” que crean “fragilidad” en la eurozona, con una gobernanza simplificada respecto al alud de reglas actuales. Y fija el objetivo de replicar las condiciones del Tratado de Maastricht con exámenes regulares de una serie de indicadores económicos, especialmente laborales, que serán imprescindibles para acceder a ese seguro.

El informe subraya que un mecanismo anticíclico de esas características “sería el desarrollo natural para lograr una mayor integración fiscal”. Y añade una serie de condiciones: no debe conducir a transferencias permanentes entre los Estados en una sola dirección; no debe minar los incentivos para una política fiscal sólida ni para las reformas, y no puede convertirse en un mecanismo de gestión de crisis de deuda. Para eso está el Mede, que los presidentes abogan por transformar en un fondo monetario europeo. Francia lleva tiempo con esa idea, que consiste en integrar el Mede dentro de los tratados y dejar que sea su consejo —en el que se sientan los socios del euro—, y no la Comisión Europea, quien decida cómo actuar y a cambio de qué condiciones cuando un país solicita ayuda.
He escogido esta noticia porque comenta que las instituciones europeas se pondrán en común, para afrontar el desempleo y los desequilibrios económicos que se han dado en los últimos años.
JOSÉ ANDRÉS PÉREZ     1º BSA

domingo, 12 de abril de 2015

Cerca de tres millones de parados, en riesgo de exclusión.

En España hay cerca de tres millones de parados con escasas posibilidades de incorporarse al mercado laboral, según un estudio realizado por Manpower Group, en el que analiza la situación del empleo en nuestro país.
 
 El autor del informe, Josep Oliver, catedrático de Economía de la universidad autónoma de Barcelona, opina que existe un problema entre la oferta y la demanda y que si al colectivo de jóvenes con bajo nivel de formación no les dotamos de los conocimientos necesarios, se quedarán fuera.
A su juicio, "el país necesita profundizar en la reforma educativa y reducir el fracaso escolar porque España ha dedicado muy poco esfuerzo a la formación profesional, a diferencia de otros países como Alemania".
 Piensa que las políticas de empleo deben de cambiar drásticamente o en cuatro o cinco años habrá colectivos no empleables y necesitaremos recurrir a la inmigración cualificada, no sólo por la falta de parados formados sino también ante la importante caída del volumen de jóvenes menores de 34 años.
 
Consciente de las dificultades que encuentran los desempleados con un bajo nivel educativo para incorporarse al mercado laboral, la secretaria de Estado de Empleo, Engracia Higaldo, que asistió a la presentación del estudio, insistió en "la importancia de las políticas activas de empleo para evitar que este colectivo se convierta en paro estructural". "Tenemos que adecuar las competencias de las personas desempleadas a los puestos de trabajo que se están creando".
 
 
Aunque el Índice Manpower  asegura que el mercado laboral español muestra claros signos de mejora, con un avance notable en el empleo y una creciente extensión sectorial de la contratación, también desvela algunas debilidades. Así, afirma que "no todos los ciudadanos se han beneficiado de los aumentos en el empleo de los últimos meses". Los jóvenes y los trabajadores de bajo nivel educativo, al igual que los trabajadores no cualificados aún sufren contracciones laborales. Por ello, es absolutamente imprescindible mejorar la empleabilidad de estas personas, teniendo en cuenta la constante evolución del mercado y de las necesidades de las empresas.
 
Los conocimientos técnicos, los idiomas, las ingenierías y las áreas científicas cobran cada vez más valor para conseguir un trabajo, según el estudio. Por eso, los hombres con un alto nivel de estudios lo tienen más fácil para incorporarse al mercado laboral, a diferencia de los jóvenes con bajo nivel educativo y los trabajadores sin cualificación.
 
 
 
En mi opinión esta noticia nos muestra  lo importante que es la formación de los jóvenes y de los  desempleados en general, y que esta formación sea acorde con las necesidades del mercado laboral, y  así evitar que  cuando surjan ofertas de trabajo no puedan ser cubiertas por los parados   y que incluso se tenga que recurrir a profesionales de otros países, con lo que aumentará el paro estructural, que es el más difícil de solucionar por que tiende a perdurar.   
El primer paso en la formación de los jóvenes debe ser reducir el fracaso escolar y después orientar los planes de estudios en una formación  profesional adecuada a los nuevos tiempos donde los cambios tecnológicos y los idiomas juegan un papel fundamental. 
 
 
 
JULIA MARTÍNEZ ARTIGOT. 1BCA
 
 
 

jueves, 26 de marzo de 2015

Uno de cada dos jóvenes en paro lleva más 

de un año buscando empleo



Casi la mitad de los jóvenes menores de 25 años que se encuentran en el paro, en concreto el 47,6%, son desempleados de larga duración, pues llevan más de un año buscando un puesto de trabajo sin conseguirlo, según un informe de Asempleo.
Esta incapacidad del mercado laboral español para absorber a los jóvenes está provocando la marcha de muchos de ellos fuera de España para buscar oportunidades laborales, lo que a su vez ha hecho descender la población activa de este colectivo en más de un millón de personas, frente a un aumento de los activos totales del 2,1%.
Desde el tercer trimestre de 2007, cuando se inició la crisis, hasta finales de 2014, la tasa de paro de los menores de 25 años se ha triplicado, al pasar del 17,9% al 51,8%.
A cierre del año pasado, el número de jóvenes menores de 25 años en paro alcanzaba las 813.700 personas, cifra que empezó a descender en el segundo trimestre de 2013 por la 'fuga' de muchos de ellos al extranjero.
Desde el arranque de la crisis, el paro juvenil ha aumentado un 10%, con 352.000 parados más, de los que el 59,8% eran hombres y el 40,2%, mujeres. En todo caso, Asempleo apunta que el problema del paro juvenil se remonta a años previos de la crisis, pues desde el inicio de ésta se han generado menos de la mitad de los parados actuales menores de 25 años.

Más formación, menos paro

Según este informe, los jóvenes en paro con educación primaria presentan una tasa de paro muy superior a la de aquellos que tienen estudios superiores (67% frente al 38,1%), mientras que los jóvenes sin estudios tienen una tasa de desempleo del 100%.
El informe revela que las regiones del Sur de España presentan peores tasas de paro juvenil que las del Norte por regla general. Las comunidades con las tasas de paro juvenil más altas son Castilla-La Mancha (62,3%) y Canarias y Andalucía (59% en ambos casos), frente a Navarra (39,1%), La Rioja (42,4%) y País Vasco (43,2%).
Las grandes ciudades, como Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana, son las que están ofreciendo actualmente mayores oportunidades laborales a los jóvenes, según Asempleo. La mitad de los jóvenes ocupados trabajan en la restauración, servicios personales y de protección o como vendedores. La menor ocupación del colectivo se registra en el empleo militar y en puestos de dirección y gerencia.

Opinión: me parece un tema que interesa mucho sobre todo a los nuevos jovenes que acaban de terminar una formación esta noticia les puede servir para saber como manejar la situacion a la hora de buscar trabajo, Además el tema del paro se ha dado este trimestre en clase.

Javier Bríos Pardos 1BSA

lunes, 23 de marzo de 2015

La creación de empleo beneficia sobre todo a los mayores de 50 años

 
El mercado laboral comenzó a recuperarse en 2014. El balance de 12 meses arroja un saldo positivo. Baja el paro, con 477.900 desocupados menos en un año. Sube el empleo, con 433.900 puestos de trabajo más, según la encuesta de población activa (EPA) del cuarto trimestre del año pasado. Tanto en un caso como en otro son los mejores guarismos de la crisis. Y, sobre todo, en el lado del empleo hay un colectivo claro que sale beneficiado: los mayores de 50 años, 280.300 trabajadores de este grupo de edad hallaron una ocupación en los últimos 12 meses.
Pero lo positivo del balance del último año no borra el deterioro acumulado durante siete años de crisis laboral. El paro, que creció en 30.100 personas entre septiembre y diciembre, se situó en 5,45 millones de desocupados. La tasa quedó en el 23,7%. Para hacerse una idea aproximada de todo el terreno perdido en este periodo basta un dato: serán necesarios más de ocho años creando empleo al mismo ritmo del ejercicio que acaba de finalizar para recuperarlo. No es la única herida abierta. Todavía hay 1,76 millones de hogares en los que ninguno de sus miembros tiene trabajo y 731.000 en los que no entra ingreso alguno.
Pese a estos datos, los números difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman que el mercado laboral se dio la vuelta en 2014, que ha dejado de caer y ha comenzado a recuperarse. Hay bastantes indicios en esa dirección, no solo los grandes datos del balance anual. También lo señalan las cifras desestacionalizadas, las que eliminan los efectos del calendario (por ejemplo, la Semana Santa, por ser temporada alta turística) y permiten ver las tendencias de fondo, que arrojan un incremento del empleo del 0,99% y una caída del paro del 1,09% en el último trimestre.
La mejoría llegó incluso a la construcción. El sector más castigado en estos siete años, y que ha multiplicado en España los efectos de la mayor crisis desde los años 20 del siglo pasado, incluso ha creado empleo, 40.000 en 12 meses. Poca cosa, si se tiene en cuenta todo el empleo destruido en el sector desde que comenzó el desplome (1,7 millones de puestos de trabajo), pero un cambio de tendencia muy significativo.
El análisis segregado por edades muestra que la mejoría ha llegado a muchos segmentos, pero no a todos. La ocupación ha caído entre quienes tienen entre 20 y 34 años. En el resto de rangos, ha aumentado, incluso entre el colectivo que está entre 16 y 19 años. Pero lo más significativo es el repunte entre quienes tienen más de 50 años, que registra 280.300 más empleos más.
Para Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, “la reducción del paro llega más por la creación de empleo que por la reducción de la población activa”. Hasta el trimestre pasado, una gran parte de la caída del desempleo se debía a la reducción de la población activa, quienes están en edad y disposición de trabajar. A finales de 2014, este retroceso se frenó. En los últimos 12 meses la bajada apenas fue de 44.000 personas, muchos menos que los 424.000 de comienzos de año.
Este es uno de los elementos positivos que destaca Oliver, el otro es que se acelera de la creación de empleo trimestre a trimestre. No obstante, pone un punto de prudencia al recordar que hay que esperar hasta ver lo que sucede en el primer tramo de 2015, uno de los tradicionalmente malos en el mercado laboral, para ver si la mejoría acumulada en 2014 se mantiene. “La temporada alta del año pasado fue muy buena. Hay que esperar a ver si se consolida. Y también hay que ve si este año en verano el empleo continúa a este ritmo”, apunta.

Otro fenómeno que se ha ido produciendo a lo largo del año es que la calidad del empleo nuevo ha ido mejorando. Cuando a comienzos de año empezó a contratarse, se vio que buena parte de la mejoría llegaba a través de empleo precario (temporal y jornada parcial). Conforme la recuperación se va consolidando, gana peso la contratación indefinida y a jornada completa. Apoyada en esto, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, apuntó que España “ya está iniciando la recuperación con empleo y con empleo de calidad”.
Sara de la Rica, profesora de la Universidad del País Vasco y colaboradora habitual de Fedea, señala lo positivo de que el empleo fijo crezca. Sin embargo, desagrega lo que sucede con los contratos de jornada parcial para señalar la gran desigualdad de género que hay: “Aumenta en mujeres casi el 4% mientras que disminuye en hombres el 1,6%. Es preocupante porque, de ser involuntario, que parece que es lo que arroja la encuesta para la gran mayoría de mujeres, está documentando una nueva modalidad de precariedad centrada en las mujeres”.
En su valoración de la EPA, el sindicato UGT optó por subrayar lo que falta para recuperar lo perdido durante la crisis: “Se necesitan 2,5 millones de empleos y reducir el paro en 2,2 millones de personas para volver a los niveles de 2008”. Por su parte, CC OO hizo un balance basado en medias anuales, que al computar los datos del mal primer trimestre atenúan los avances del resto del año. “Hay más ocupados que en 2013 pero muchos menos que en 2011: en lo que llevamos de la legislatura de la reforma laboral y la devaluación salarial se han destruido 1.077.225 empleos”, señala.
La patronal CEOE, tras subrayar que “la EPA muestra una firme recuperación del mercado laboral”, enfatizó el papel del sector privado en la creación de empleo: “En los últimos doce meses, la ocupación subió en este sector en 415.700 personas”. En las Administraciones públicas se crearon 18.100 puestos de trabajo.

COMENTARIO:
Aunque esta noticia esta publicada hace mucho en  EL PAÍS me ha perecido importante ya que habla de una de las estadísticas de empleo que hemos dado en clase (EPA), además habla del INE, de la CEOE y de las actividades estacionales, que son las causantes del desempleo estacional.
También explica que el paro a bajado y que la calidad de empleo esta mejorando ya que en un principio la jornada era temporal y parcial y ahora la jornada es indefinida y completa.


Isabel Aguilar Paricio 1ºBSC





El número de parados se redujo en 477.900 en 2014 y la tasa de desempleo cerró en 23,7%

El número de personas en paro en España bajó en 477.900 en 2014 hasta quedarse en 5.457.700, con lo que la tasa de desempleo se situó en el 23,7% de la población activa, un punto por debajo de las previsiones del Gobierno para el año pasado (24,7%), pero es tres centésimas superior a la que había en el tercer trimestre, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El INE destaca la caída de dos puntos porcentuales respecto a la tasa de paro con la que cerró 2013, que fue se situó en el 25,73% tras la actualización del censo de población en abril del año pasado. Así, en la comparación de las tasas actualizadas de los cierres anuales, 2014 acabó con una tasa de paro que mejora las de los dos años previos, pero que es superior a la del final de 2011 (22,56%), que terminó también con menos parados que el año pasado (5.287.300).
Esa tasa de paro varió mucho en función del nivel de educación, ya que para los activos con educación primaria se situó en 38,07%, mientras que para los que tienen secundaria quedó en 30,71% y para los que cuentan con educación superior fue del 14,29%.

Crece el empleo y baja la tasa de actividad

En el último año, el número de activos -personas que trabajan o buscan empleo- ha bajado en 44.000, lo que deja el total de la población activa en 23,026 millones de personas. La tasa de actividad ha terminado 2014 en un 59,77%, un 0,19% por debajo de la del cierre de 2013, pese al ligero repunte conseguido en el último trimestre (0,25%), el primero que se logra en este período desde 2009.
Según Estadística, esa disminución se debe "principalmente al descenso de la población en edad de trabajar (16-64 años), cuya causa fundamental es el envejecimiento de la población".
En la EPA del último trimestre, 433.700 personas se declararon inactivas por desánimo (el 2,8% de los 15,5 millones de inactivos), la cifra más baja desde el segundo trimestre de 2012 y lejos del máximo de la crisis, que se marcó en el tercer trimestre de 2013 (entonces eran 504.300, el 3,27%).

Aumento del paro en el último trimestre

Aparte del resultado anual, en el cuarto trimestre del año, el número de desempleados subió en 30.100 personas respecto al trimestre anterior, un 0,55% más que el que había entre julio y septiembre.
Por sectores de actividad, el paro disminuyó entre octubre y diciembre en agricultura (14.100 parados menos) y subió en el resto: en los servicios (con 35.100 personas más sin empleo), industria (15.500 desempleados menos) y construcción (4.900 parados menos).
Por sexo, los hombres concentraron el incremento del desempleo entre octubre y diciembre, con 30.200 parados más, con lo que el total se situó en 2.823.700. Entre las mujeres, la cifra permanece prácticamente igual a la del trimestre anterior, lo que dejó el total de desempleadas en 2.634.000.
La tasa de paro de la población extranjera terminó 2014 en el 33,22%, lo que supone 10,83 puntos porcentuales más que la de las personas de nacionalidad española (22,39%).
Crece más el empleo indefinido que el temporal
Entre octubre y diciembre, el número de asalariados creció en 69.900 hasta sumar 14,48 millones. Por contra, el número total de trabajadores por cuenta propia descendió en 7.300 personas en el cuarto trimestre hasta dejar el total en 3,08 millones. De hecho, en el último trimestre de 2014 solo creció el grupo de empresarios sin asalariados o trabajadores independientes (hubo 22.200 más que en el trimestre previo).
Dentro de los asalariados, 10,97 millones tenían un contrato indefinido y otros 3,51 millones eran temporales (el 24,24% de todos los asalariados). 
Por la naturaleza del empleador, en el cuarto trimestre hubo 63.100 asalariados más en el sector privado respecto al trimestre previo, lo que supone el mayor aumento en este trimestre desde el comienzo de la crisis en 2008. En cuato al empleo público, se registraron 2.000 empleados más que entre julio y septiembre.
Así, al cierre del año, había 14.641.500 asalariados en el sector privado (415.700 más que en diciembre de 2013) y otros 2.927.500 en el sector público (18.100 más que un año antes).
Esta noticia informa de como el paro ha ido reduciendo relativamente, a pesar de que en el último trimestre creciera temporalmente. Por una parte, crece el empleo indefinido, sin embargo el temporal se mantiene estable. Por otra parte, es un dato positivo que crezca más el empleo indefinido que el temporal, de esa forma, el número de parados reducirá como se argumentaba en la noticia.

Carlota Pijierro González 1ºBSB

jueves, 12 de marzo de 2015

Sólo un 16,7% de los parados se forma durante el desempleo


  • La formación superior implica mayor probabilidad de encontrar empleo estando parado

  • 2015 podría cerrarse con 400.000 ocupados más, cifra ligeramente inferior a la de 2014

  • Parados en una oficina de empleo en Delicias (Madrid).








La formación es siempre un punto a favor a la hora de buscar empleo. Sin embargo, sólo el 16,7% de los parados aprovecha el tiempo que permanece en el paro para ampliar sus conocimientos o reciclarse.
Ésta es una de las principales conclusiones del 'Avance del Mercado Laboral Asempleo-Afi' (AML), correspondiente al mes de febrero, y que se ha dado a conocer este jueves.
El indicador AML, elaborado por Asempleo (la mayor asociación de agencias de empleo) y Analistas Financieros Internacionales(Afi), estima que 2015 podría cerrarse con 400.000 ocupados más, una buena cifra pero ligeramente inferior a la del año pasado.
El estudio señala que la afiliación creció en cerca de 97.000 personas en febrero, animada por la construcción (con una afiliación del 5% interanual), la hostelería y el comercio; al mismo tiempo que se refuerza el papel del servicio público en la generación de nuevos puestos de trabajo.
La importancia de la formación
En cuanto a la formación, el tener estudios superiores facilita la incorporación al mercado laboral. De hecho, la tasa de paro que forman los que han completado estudios universitarios o doctorados es la mitad que la de aquellos que tan sólo han cursado estudios de grado medio y casi tres veces inferior a la de aquellos que sólo cuentan con educación primaria o no han recibido ningún tipo de formación.
Además, la población activa con formación superior continúa aumentando. Cuatro de cada 10 tienen estudios superiores, mientras que la población con estudios primarios se ha reducido a la mitad, al pasar del 20% del total en 2004 al 10% a finales de 2014.
Aunque la formación puede ser una herramienta imprescindible para favorecer la vuelta al mercado laboral de los desempleados, sólo un 16,7% ha recibido algún tipo de formación mientras estaba en paro. Y la mayoría de los parados que aprovecharon ese tiempo para ampliar sus estudios, contaban con un alto nivel de formación. Concretamente, el 31,7% de este grupo de desempleados realizó un curso, mientras que de los parados con menor cualificación, tan sólo lo hizo un 5,5%.
El indicador AML sostiene que estas diferencias se explican porque o bien los parados con estudios superiores valoran más la formación, o bien porque son conscientes de la necesidad de reciclarse para no quedarse en obsoletos en un mercado laboral en constante cambio.
OPINIÓN:
He escogido esta noticia porque me ha impactado la cifra de los desempleados que se han formado con los cursos que se pueden dar, también que las personas que están en paro teniendo unos estudios superiores y que aún hay personas que solo tienen la educación primaria.
Ismael Monterde 1ºBCA